Colectivo A: Nereida Gazú – Maestra Tallerista, Museo Marco

“El arte no solo es pintar por pintar, sino encontrar el punto exacto donde los pensamientos se mezclan con algo a lo que no le he podido dar nombre, pero que cuando salen se convierten en ti”. 

Nereida Gazú

Se podría decir que fuí una niña especial (por no decirme ñoña), quería conquistar el mundo en un abrir y cerrar de ojos. Veía toda clase de documentales y libros relacionados con el mundo, pedí  de regalo de cumpleaños (10) un globo terráqueo para poder aprender en donde se encontraban los países mas raros y saber como vivían (eso era un juego con mi padre).  A partir de ahí me gusta el saber como se comportan los hombres y como solucionan sus vidas.

Llegó mi adolescencia.  Las historias cortas empezaron a llamarme la atención. Leía en todas partes… el camión, en clase, les leía a mis amigas, a mis hermanas, etc. Entonces hacia pequeños dibujos a lado de las palabras, en mi mente llegué a pensar que las letras eran mi vida, en escribir poesía, pero no fue así. Las palabras se fueron convirtiendo en dibujos, dibujos que empezaron a formar parte de mi vida, lo que me pasaba, lo que sentía. Pero eran solo dibujos de hobbie… Por que como era una chica inteligente podría estudiar lo que quisiera (o por lo menos eso decían mis tías) cualquier cosa menos arte… Así que probé suerte, me metí a estudiar Ingeniero Industrial, era una carrera buena, tenia mucho tiempo libre para leer y dibujar… Pero no me sentía completa, era un ente en la institución.  Solo las personas que me conocían sabían lo que me pasaba sin siquiera decírselo. Me decían –No te hagas mensa, no te gusta la carrera- .Yo decía que sí por que en el futuro tendría muchas cosas buenas para mí y mi familia (ya que tenía que ayudarle a mamá por que papá había muerto)… en fin.

Un día mi tía me dijo q había una escuela de arte, que fuera a preguntar sobre las clases por que eso era lo que a mi me gustaba. Le pedí a mi mejor amiga que me acompañara a ver que onda.

Encontré la mejor de escuela en mi vida (y dejé la ingeniería)… una escuela que en verdad enseña artes, no solo cursos. Conocí a las mejores personas de mi vida en esa época, personas que tenían pensamientos y formas de vida parecidas a mi, interesados en ver mas allá de la vida diaria y cotidiana, en que el arte no solo es pintar por pintar, sino encontrar el punto exacto donde los pensamientos se mezclan con algo a lo que no le he podido dar nombre, pero que cuando salen se convierten en ti. Que uno puede canalizar todo lo que carga encima, ya sean buenas o malas cosas o lo que nos rodea simplemente para poder entendernos mejor.

Soy maestra tallerista en el museo MARCO, enseñando experimentación plástica a niños que normalmente no se ensucian. Soy maestra de educación secundaria en la SEP en una escuela denominada “de alto riesgo” pero que he encontrado a niños tan buenos, nobles y sensibles al mundo como en ningún otro lugar. Soy artista plástico y sigo pintando, me he unido con otros artistas para formar el colectivo “A” ,que  no buscamos el dinero, buscamos la satisfacción de mostrarles a las demás personas nuestro trabajo, nuestra persona plasmada en una obra artística que en cierta forma es desnudarnos para que vean lo que somos.

La vida da pequeños giros y a veces nos lleva a ser lo que somos.

Colectivo A
Nereida Gazú
Mestra Tallerista, Museo Marco

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