El Clan: Tantos años Sin sentir

Se reunirán Jaime Chávez y Gustavo Pérez para rendir homenaje a su primer disco

Jaime Chávez y Gustavo Pérez, “El Castor”, se reunirán para rendir un homenaje a ‘Sin sentir’, uno de los discos más importantes en la historia de la escena oscura en nuestro país. El primer disco de El Clan, la agrupación decana en México.

Por primera vez en dieciséis años, la voz de Gustavo Pérez “El Castor” se servirá de la guitarra de Jaime Chávez para tocar en vivo cada uno de los temas que integran el disco que marcó el inicio de toda una era en la escena oscura nacional.

Se trata de una ocasión única, a más de 20 años del nacimiento de El Clan, el grupo que de la célebre Batalla de las Bandas organizada por Rockotitlán, llegó a ocupar un lugar destacado en el dark hecho en México, influenciando a nuevas generaciones de músicos.

‘Sin sentir’ es un disco de culto por el cual algunas personas han llegado a pagar hasta 700 pesos, cuando el empaque está sellado. También se ha colado por Internet y grabado en diferentes soportes para compartirse como un auténtico testimonio histórico de la música de los 90. Sin embargo, aunque Jaime continuó con El Clan acompañado, en estas dos
décadas, por diferentes músicos y Gustavo hizo lo propio en Estados Unidos al lado del proyecto de música electrónica Two Old Vamps, será la primera y única ocasión en que se reunirán para tocar cada uno de los temas de Sin sentir.

Chávez y El Castor se harán acompañar por buenos amigos como invitados para reproducir las notas de Sin sentir. Omar Zu en el bajo, Germán Quintero en la batería y Josh Nébula en los teclados pondrán el ingrediente perfecto para que auténticos himnos del underground mexicano como los temas: “Fantasías”, “El Reino de los Duendes”, “Despiértame” y “Azul de Medianoche”, mismos que se escucharán nuevamente con la voz y la guitarra que las conjuraron hace más de tres lustros.

La cita es el próximo 27 de enero a las 22:00 horas en el Rock And Road Pool & Bar, ubicado en Luz Saviñón No. 1315, col. Narvarte Poniente. El boleto costará 200 pesos en preventa y 250 pesos el día del evento.

Prensa:
Ericka Orozco
M: 55 2072 6797
O: (55) 5604 6155
personalmanagement.victimas@gmail.com

.

Reseña del disco ‘Sin Sentir’ de El Clan
Por Arthur Alan Gore

Sin sentir salió al mercado en 1994, un año crucial para el desarrollo del rock hecho en México. Discos Culebra se había encargado de presentarnos los álbumes debut de bandas como La Cuca con su placa ‘La invasión de los blátidos’, y La Lupita con su placa de ‘Pa’ servir a usted‘, ambos lanzados dos años antes. A eso había que sumar la época más heavy de MTV, en la que se programaban videos de grupos como Metallica y Sepultura.

Finalmente, la explosión del Movimiento Zapatista en Chiapas y su consecuente réplica en Ciudad Universitaria con el colectivo Serpiente sobre ruedas, entraron las bases para que el rock en nuestro país viviera una etapa particularmente fértil. Atrás quedó la represión post Avándaro pero aún faltaba para que el intercambio de música en Internet, la convirtiera del todo en un mero objeto de consumo. Lo importante es que había grupos de todas las corrientes; desde el virtuosismo de Santa Sabina, la festividad de La Lupita y el sentido del humor de Cuca. Todos convivían en armonía, porque no existía la necesidad obsesiva por dividir como la vivimos en la actualidad, en la que los hipsters, los emos y los metaleros caminan por separado, sin mezclarse.

En ese contexto, surgió una banda de rock oscuro en un país donde no estaba de moda el rock oscuro. “La primera vez que yo vi a un dark fue cuando conocí a Gustavo”, dice Jaime Chávez. La incursión de Gustavo Pérez en un grupo metalero que inicialmente se llamaba Azul de Medianoche, comenzó a teñir de un sonido distinto, original, que abrevaba de las grandes bandas inglesas del post punk tipo Joy Division, Bauhaus o Sisters of Mercy.

Con un bajo presupuesto, algunos defectos de grabación y los incipientes recursos tecnológicos con los que contó, Sin sentir se convirtió –a la distancia– en un material de culto que si bien nunca ascendió a la categoría de masivo, sí representó una especie de hits del subterráneo, si se le puede catalogar de esa forma.

Para ello, hay que reconocer que una puerta debió abrirse en el tiempo, permitiendo que cinco músicos se reunieran para grabarlo. Musicalmente, es innegable que el trabajo de Jaime Chávez en la guitarra sumado al de Lucano González en el teclado conjuró los elementos necesarios para la creación de un sello particular. Es decir, las atmósferas de El Clan no sonaban al gótico que se hacía en Inglaterra o Estados Unidos y aunque tampoco reflejaba ningún tipo de mexicanismo, era distinto, muy propio, muy suyo. Mexicano, sin necesitar de marimbas ni trompetas para ello.

“Fantasías” deja en claro lo que ha de venir. El juego de figuras en las teclas anticipa la liberación de una serie de criaturas mágicas que cobrarán vida en la voz de Gustavo Pérez, quien es poseedor de un estilo único para cantar, que transita con facilidad y sorpresa de las catacumbas más graves hasta los agudos chillidos de un duende habitante de una dimensión paralela.

“El reino de los duendes” es, por cierto, el primer gran clásico del la producción ‘Sin sentir‘, la canción que justificaba en vivo la realización de un performance en el que Gustavo se hacía acompañar por un títere. Las letras son cuentos musicalizados, en la que aparecen criaturas fantásticas como las “Gárgolas”, dioses como Morfeo, al que se alude en “Despiértame” y claro, “Las Brujas”, que representa el gran tema infaltable de El Clan, que acompaña a la agrupación incluso dos décadas más adelante.

Un aspecto a destacar es la forma en que ‘Sin sentir‘ habla del amor. “Cariño (quisiera llegarte a odiar)” representa el reclamo a la amante muerta y “Recuerdos” es el canto sincero de un demonio enamorado a su musa, la de la sonrisa deprimente que con su ternura hace que todos los males se vayan.

“La Tortura” y “Más allá” del tiempo abordan un dolor que no tiene nada que ver con ese dolor que te hunde en la depresión, sino de un sufrimiento que brota de las entrañas mismas con toda la furia del universo. La batería de Víctor Mendoza y el bajo de Pedro Álvarez marcan ritmos puntillosos, acelerados –lejanos al cliché de que la música oscura tiene que ser lenta y parsimoniosa para ser considerada oscura– con los cuales queda claro que en el corazón de El Clan de 1994 latía un corazón punk.

“Ahora son tantas las heridas que una más ya no lastima”, canta Gustavo como preámbulo a una sesión de aullidos y gritos lastimeros que se hermanan con el excelente trabajo de Jaime en las seis cuerdas. Su manera de requintear tiene tanto que ver con el blues como lo demuestra “Azul de medianoche”. Te dispara flechas afiladas de sonido que se encajan directo en el cerebro.

“Sin sentir”, la canción, es quien mejor define a la totalidad. Un tema profundo, lúgubre, al que se le pueden dar decenas de interpretaciones. Pudiera ser la confesión de una victima recién vampirizada o la confesión de un suicida a quien le hacen falta pastillas para poder mirarse de frente en el espejo.

Grabado en Estudios La Cocina, bajo la producción de Marc Rodamilans para el sello independiente Discos Dodo, ‘Sin sentir‘ representó un momento singular de 1994, el de una banda oscura que floreció en un jardín musical donde cabían todas las propuestas. Su energía, su fuerza, y a la vez, su pureza y su personalidad han resistido el paso del tiempo.

Sin sentir‘ es el disco que mejor podría explicar cómo México entendió el dark.

.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s